Prostibulo infantil mi vagina

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La trata encuentra impulso en una demanda de cuerpos de mujeres y criaturas en la industria sexual, alimentada por una oferta de mujeres a quienes se niega derechos y oportunidades iguales de educación y progreso económico y perpetuada por traficantes que pueden explotar el infortunio humano casi con impunidad.

En los lugares donde la pobreza ya ha limitado las opciones de la gente, la discriminación contra las mujeres en materia de educación, empleo y remuneración las deja con escasas posibilidades de sustentarse a sí mismas y a sus familias.

El impacto psicológico y el estigma social del engaño pueden aumentar la debilidad de la mujer ante la manipulación y la explotación por parte de los traficantes. En Guatemala, por ejemplo, los tratantes causaron estragos entre las muchachas que habían sido violadas durante el conflicto armado, cuyo estigma como víctimas de ese atentado había arruinado sus perspectivas matrimoniales [15]. Las leyes nacionales e internacionales brillan por su ausencia o son insuficientes; donde hay leyes, las pautas de las sentencias no brindan disuasivos.

El entorno resultante ofrece ganancias elevadas y con poco riesgo para los traficantes, aunque también serios riesgos sanitarios y violaciones de los derechos humanos para las víctimas. El buen resultado de las actividades de los tratantes depende de su habilidad para ocultarlas a las autoridades encargadas de la aplicación de la ley.

La mayor parte de la información sobre las redes sólo se obtiene cuando un participante resulta capturado y se aviene a dar información [16]. Los compradores finales también prefieren mantenerse invisibles, dedicados ellos mismos a actividades que en gran medida son delictivas y consideradas como una perversión. Algunas víctimas son prisioneras a la fuerza y no pueden hablar, mientras otras son silenciadas por su miedo a la policía y a los funcionarios de inmigraciones o a las represalias de los traficantes.

Poco se sabe, relativamente, acerca de las víctimas y los traficantes, las rutas y las circunstancias del comercio y la forma en que éste, en las Américas, difiere del que se lleva a cabo en otras partes. La información actual proviene de estudios de casos, de los medios de información y de informes de las instituciones encargadas de vigilar el cumplimiento de la ley, gobiernos y ONG. La información disponible indica que éste constituye un problema de significativa magnitud en las Américas, a saber:.

Se estima que La policía de Ciudad de Guatemala informa que, sólo en esa ciudad, hay 2. Durante la investigación de esta clase de turismo en el nordeste del Brasil, la organización O CHAME descubrió conexiones entre traficantes y organizadores de las excursiones sexuales [25]. Grupos del delito organizado de distintas regiones del mundo participan en el comercio de mujeres y criaturas para América del Norte [26]. En , las autoridades paraguayas descubrieron una red delictiva dedicada al comercio de mujeres y niñas, que prometían a éstas ocupación como empleadas domésticas en la Argentina pero las obligaban a ejercer la prostitución apenas llegaban a destino [28].

Cualquiera sea la forma en que son reclutadas y transportadas, a cierta altura se niega a la mayoría de las mujeres y las niñas sus derechos a la libertad [29] , a no ser sometidas a la esclavitud o a una servidumbre involuntaria [30] , a vivir libres de tratos crueles e inhumanos [31] , a vivir libres de la violencia [32] , y a la salud [33].

Para comprender el alcance de las violaciones de los derechos humanos que conlleva la trata sexual, basta observar la forma en que los traficantes [34] ejercen su control. Uno de los métodos predilectos es la limitación de los movimientos de las víctimas. Las sobrevivientes suelen declarar que los traficantes les retuvieron sus documentos de viaje durante el transporte, o después, y a veces se los revendieron a precios exorbitantes [35] , maniobra que deja a las mujeres en una posición vulnerable, especialmente si no han ingresado legalmente a un país.

En algunos casos, se mantiene a las víctimas prisioneras en burdeles o casas y se refuerza el confinamiento recurriendo a enrejados en las ventanas, candados en las puertas, guardias apostados y métodos similares. Varias sobrevivientes han declarado que sólo podían salir del lugar acompañadas por un guardia o por el jefe y algunas dijeron que los guardias controlaban las llamadas telefónicas que hacían a sus hogares [36].

Los traficantes también ejercen control mediante la creación de situaciones de dependencia y endeudamiento.

Algunas apenas recibían una porción de las tarifas que abonaban sus clientes al burdel. El endeudamiento se suscita cuando los traficantes no permiten a las mujeres que abandonen la prostitución hasta que hayan saldado sus deudas y, en muchos casos, éstas crecen por efecto de los cargos por alojamiento y alimentación, o debido a sanciones pecuniarias.

Es difícil que las mujeres se liberen del endeudamiento cuando perciben poca o ninguna paga y sus deudas crecen incesantemente. Esta situación lleva a que dependan de los traficantes para disponer de dinero, comida, vestimenta y atender otras necesidades.

Los testimonios de las víctimas demuestran con claridad que los traficantes recurren frecuentemente a la violencia y a las amenazas de emplearla como medios de iniciación, intimidación, castigo y control.

Se recurre a la agresión física y a la violación para iniciar a las mujeres en la industria del sexo y para obligarlas al cumplimiento. Las sobrevivientes relatan que han sido golpeadas o violadas como castigo por el rechazo de clientes, la presentación de reclamos, los intentos de fuga o, sencillamente, para gratificación del traficante o el alcahuete [40].

Las amenazas constantes de violencia, la experimentación de ésta y el hecho de presenciarla pueden condicionar a las mujeres para que se sometan a las exigencias del traficante como estrategia de autoprotección. Las descripciones que hacen las mujeres de los abusos y de sus efectos son similares a las que ofrecen las víctimas de la violencia doméstica, en particular la experiencia de vivir bajo un estado de vigilancia constante, trauma y miedo.

El entorno de la explotación sexual crea otros riesgos para la salud de las víctimas de la industria del sexo. Cierta información proviene de personas que trabajan en la atención de salud y de ONG que trabajan con víctimas de este comercio. Como complemento de esta información, los riesgos generales para la salud que conlleva la prostitución pueden usarse como referencia para entender los riesgos que enfrentan las mujeres y las criaturas comerciadas para la industria del sexo.

Las infecciones transmitidas por vía sexual ITS constituyen una amenaza grave, pues la actividad sexual temprana y la multiplicidad de parejas son factores de riesgo que se aplican a muchas mujeres envueltas en esta industria. Las ITS bacterianas no tratadas, como gonorrea y clamidia, pueden provocar una afección pélvica inflamatoria API si la bacteria invade los órganos reproductores internos.

Una API puede carecer de síntomas o puede estar acompañada por síntomas leves y no específicos, lo cual torna difícil el diagnóstico aunque la mujer concurra a un profesional de la salud. La falta de tratamiento adecuado de una API puede provocar daños graves y permanentes, por ejemplo dolor crónico en la pelvis, embarazos ectópicos y esterilidad.

El riesgo de esas complicaciones crece con la multiplicación de los episodios de API [47]. El riesgo del embarazo involuntario depende del acceso a los anticonceptivos y al control sobre su uso. Los principales problemas relacionados con el embarazo son los abortos sin salvaguardias y la falta de acceso a la atención prenatal. Muchas víctimas han denunciado embarazos forzosos y abortos forzosos a instancia de los traficantes [49]. Esas condiciones pueden provocar sentimientos de desamparo y escasa autoestima.

Las víctimas han hablado de su depresión y sus reflexiones sobre el suicidio e intentos de consumarlo. Puede darse el caso de que las víctimas no estén en condiciones de costear los servicios y es improbable que tengan acceso a un seguro de salud e, inclusive, si logran salvar estas barreras formidables, es posible que no reciban la atención que necesitan.

Si el proveedor de atención sanitaria ignora las circunstancias de la paciente y su vinculación con la industria del sexo, es posible que no perciba en toda su extensión las necesidades de la paciente en materia de salud reproductiva, sexual y mental.

La explotación sexual es particularmente dañina para la salud de los niños. Es posible que las criaturas experimenten los efectos de la explotación sexual sobre su salud y su desarrollo hasta bien avanzados en la edad adulta. Hasta mayo de el protocolo había sido firmado por 85 países y son necesarias las firmas de otros 35 para que se convierta en un instrumento del derecho internacional [53].

Algunos países han apuntado a la explotación de las criaturas en el turismo del sexo, adoptando leyes que prevén el enjuiciamiento por crímenes sexuales perpetrados en perjuicio de niños y cometidos en otro país, cualesquiera sean las leyes de ese país.

Las leyes de esta índole han sido concebidas para sancionar la explotación sexual comercial de los niños en el exterior y para refrenar a los turistas del sexo, ante el concepto de que la explotación sexual de los niños es aceptable en algunas otras culturas [56].

Hablan de lo difícil que es enfrentarse a un padre que te viola. Para una de las ellas, tres décadas no alcanzaron para sentir que puede denunciarlo, a pesar del profundo dolor que le provocó.

A pesar, también, de que sigue abusando de otros niños en la familia. Desde sus 12 años hay hombres que le pagan por actos sexuales. Ahora tiene 20, y cuando nadie la mira ella se chupa el dedo. En el cuartito del fondo del prostíbulo de bloques y techo de chapa comparten la vivencia de haber sido abusadas sexualmente por un adulto cuando eran niñas. Durante muchos años Karina no fue consciente de lo que había vivido en su infancia ni del daño que aquella época le causó.

En su cabecita de niña no lo entendió como un abuso, como una explotación. Estaba orgullosa de poder proteger a sus hermanas menores, de llevarles alimento, porque en la casa vivían hambrientas desde que se habían llevado preso a su padre por ser dirigente del Partido Comunista en Fray Bentos. Las torturas y los picanazos le costaron una pierna. Se ligó una paliza, pero igual siguió los pasos de su madre, su abuela y su bisabuela, que habían sido explotadas sexualmente en su niñez y que luego habían ejercido la prostitución.

No la perdona, pero en su viaje por nueve departamentos vio su vida replicada en muchas otras mujeres que viven de la prostitución: Esas son las palabras que utiliza Karina para hablar del nexo maternal, de la reproducción de la explotación sexual generación tras generación. No fue por falta de proponérselo. A los 24 años se anotó en el liceo para terminar los dos años que le quedaban para ser bachiller. Karina no sabe explicarlo, prefiere no hablar de eso.

En su casa guarda docenas de diplomas y certificados de cursos y capacitaciones. Comparte un cuarto en la pequeñita casa de una familia compuesta por abuelos, hijos y nietos y con la mente suficientemente abierta como para alquilarle un espacio donde vivir. Cuando vuelve de trabajar por la noche se ducha con el agua fría que hay y se va a dormir a su cuarto, tratando de no despertar al que duerme en la cama de al lado. Con el tiempo se le presentaron nuevas dificultades.

El nacimiento de su primer hijo le hizo sufrir con otra intensidad la estigmatización social de la mujer que se prostituye. Así fue naciendo en ella la idea que se transformaría en un objetivo fundamental: Y mi hijo me respondió: No se trata solamente de protegerlos de la estigmatización sino también de la normalización y naturalización del trabajo sexual. Esa preocupación se transformó en uno de sus ejes principales: En su caso lo logró imponiéndose reglas para diferenciarse de su propia madre: Ahora Karina escribe un libro.

Allí describe la situación familiar de las mujeres que trabajan en la prostitución: La relación con sus hijos se ve ahí reflejada. Su decisión de no vivir y trabajar en la misma ciudad la alejó de sus hijos. Hoy viaja cada dos semanas a verlos.

Le duele mucho no poder estar con ellos. Sin embargo ese dolor es preferible al que sentiría si sus hijos la vieran trabajar en la calle. Antiguas compañeras recuerdan la disciplina de Karina en la whisquería, no bebía, trabajaba para enviarles a sus hijos cada peso que ganaba, a pesar de estar en ese mundo que la absorbía.

Hoy nota esa misma dificultad en las compañeras, cuando, por ejemplo, no aceptan esperar un año para ver los resultados de un plan de vivienda. Un día de , cuando estaba trabajando en una whisquería en Durazno, le llegó una notificación. Su madre había convencido a las autoridades de que Karina los había abandonado a su cargo para así poder cobrar las asignaciones familiares.

Una compañera de la whisquería de Durazno la salvó. Fue así que comenzó su proceso de reconstrucción personal, de empoderamiento y de superación. Sentí que siempre pertenecí ahí. Pero esta vez fue recibida por la directora para dirigir un taller de salud sexual. Llegó la hora de los ejercicios vaginales que todas las participantes parecen haber estado esperando, porque enseguida se desata un tiroteo de bromas entre las mujeres.

Karina dirige los ejercicios: Termina mostrando cómo se coloca un condón femenino. Disfruta mucho de animar un grupo, le dedica mucha preparación y le pone toda su energía. Necesita trabajar de noche para ganar dinero. La doctora le aconsejó que durmiera bien, que comiera sano, que llevara una vida tranquila. Pero el mundo la espera para ser cambiado y hay mujeres que necesitan creer en ese cambio.

No bajo de peso, no manejo el estrés. Pero si paro y pienso en eso me muero antes. Va y viene, argumenta y escucha, se indigna y reacciona. A veces logra convencerse de que es suprahumana. Y el resto del tiempo tiene que olvidar que no lo es. Muy bueno lo que haces Karina.

Seguí así sos una luchadora. Lamento hayas tenido que pasar una vida tan dura. Este artículo deberia ser leído por todos los hombres uruguayos y mujeres también. Qué lección de vida que me venís de dar. Este paisito necesita un cambio de cabeza urgente, y esta mujer tiene los ovarios necesarios para promover ese cambio.

Realmente una gran persona que luego de pasar por todo lo que pasó es lo suficientemente solidaria para hacer de su experiencia un aprendizaje no sólo para ella sino para muchas otras mujeres. Siento una profunda admiración, y espero que pronto pueda vivir de sus talleres y programas en vez de tener que seguir trabajando en ese mundo que tanto la dañó.

Me resulta increíble que luego de todo lo que ha hecho y contribuido a la sociedad siga teniendo que vivir en una habitación y trabajando en la noche. Gracias por contar la historia de ésta mujer valiente y hecha a si misma a pesar de todas las dificultades!! Florencia Rovira , te agradezco esta nota, que pone en conocimiento el ejemplo de Karina, esta mujer , tan resiliente como quienes se salvaron del Holocausto.

Gracias a ti y a Karina por su ejemplo. Qué ejemplo de lucha!

El dueño da el ok junto a los primeros billetes. Empezamos al día siguiente. Lo hicimos desde las 0 hasta las 8. Fue un día sabado del año ", quedó graficado en la testimonial del 19 de octubre del año pasado. Cuando me tomó tenía conocimiento de que yo era menor", declaró. En la primera declaración ella mencionaba su debut prostibulario en el Palacio de Berlusconi -hoy sin funcionamiento tras la clausura dispuesta en marzo- con 15 años y reconocía que su madre sabía lo que hacía para ganar el dinero.

Ambos detalles no fueron sostenidos después. No le gusta, pero como la ayudo con la economía de la casa ya no me dice nada. Dijo que comenzó a trabajar a los 14 años, "en mayo, antes de cumplir los 15", pero en el burdel donde fue detenida ubicado en San Luis Gastaba todo en ropa, zapatillas, alquiler y regalos para mis hermanos.

Contribuía con la casa, iba al supermercado, llevaba cosas a casa, pero porque quería; nadie me obligaba. En el living hacen shows eróticos en vivo. Ahí yo hacía servicios sexuales orales y vaginales por pesos. El lugar tenia un guardia seguridad armado y vestido siempre de traje negro.

Ahí trabajé varios meses. El virus es tan débil que no puede vivir fuera de la sangre o los fluidos semen, fluido vaginal porque no resiste el calor, el frío, la humedad, la sequedad del ambiente o algunos desinfectantes.

No se transmite el VIH por:. Dudas y preguntas Salud elmundo. Las tres vías de transmisión son: Este vía incluye entre otras cosas transfusiones de sangre o productos de sangre, uso de agujas contaminadas y tatuajes. No se transmite el VIH por: Por utilizar teléfonos de personas contaminadas o enfermas. Lo que dice la barriga de una embarazada La 'gripe estomacal' Dolor de cabeza con adormecimiento de los brazos Descamación de los pechos Tengo un bultito dentro de la bolsa testicular Una pastilla al día para estar siempre 'listo' Ver lista completa.

Aunque no era el empleo soñado por Marina, que siempre quiso ser administrativa, el horizonte de prosperidad que se le presentaba le había dibujado una sonrisa en el rostro que no se le borró durante todo el trayecto que hizo por carretera.

Fueron tres días y medio de viaje. Ruta que siguen las mujeres rumanas hasta España Alba Martín. Al llegar, dos hombres también rumanos y de aspecto rudo -musculados y con varios tatuajes en brazos y cuello- metieron a las chicas en un caserón antiguo donde había cinco o seis mujeres de origen latinoamericano. En la planta alta de aquel lugar había 25 habitaciones individuales.

Allí durmió aquel día y allí, durante los dos siguientes años, conoció el infierno. A la mañana siguiente, aquellos dos hombres reunieron a todas las chicas en un comedor de la planta inferior.

Aquel rostro desconocido les dijo que, a partir de ese instante, trabajarían como prostitutas. Luego, sin mediar palabra, los dos lugartenientes de aquel individuo las abofetearon a todas. Un par de chicas que se rebelaron recibieron puñetazos en las costillas y alguna patada en las piernas. Las restantes, muertas de miedo, ni rechistaron. Marina trabajó en aquel prostíbulo durante casi dos años.

De cinco de la tarde a cinco de la mañana, todos los días de la semana. Cada jornada atendió a un mínimo de cuatro hombres. Todo el dinero que ella cobraba se lo quedaba la mafia que la trajo a España, que a su vez pagaba al dueño del local -un español- por el alquiler de las habitaciones.

La chica logró escapar en julio de Una mañana, al amanecer, saltó por la ventana de su habitación hasta un patio trasero de aquel caserón. Luego, cruzó un vallado y salió corriendo. Los servicios sociales también la atendieron.

Sin embargo, ella no quiso denunciar ante la Policía Nacional. Hoy, Marina reside en un pueblo de Castellón junto a su pareja, un valenciano. La chica, de 27 años, es madre de dos niñas de dos y cuatro años. Para protegerla, en el relato anterior se han omitido datos de su historia personal.

El incremento de la llegada a España de mujeres rumanas de entre 18 y 30 años para su explotación sexual en prostíbulos comenzó a mediados de la década pasada, tras una modificación legal del Gobierno fechada en que afectaba a la llegada de extranjeros a territorio español. Desde ese año, la legislación exige el visado a todo ciudadano que quiera entrar en España procedente de países de Latinoamérica como Venezuela, Colombia, Cuba….

Hasta entonces, las mujeres latinas copaban los prostíbulos de este país. El idioma y la forma de ser, muy similar a la de los españoles, eran sus grandes atractivos para atraer clientes que consumieran alcohol y sexo.

Aunque Rumanía, que ingresó en la UE en , sigue sin pertenecer al espacio Schengen , las mafias comenzaron a trasladar a España a centenares de jóvenes con contratos de trabajo falsos. Una vez dentro de Hungría, que sí pertenece a los 26 Estados del continente europeo que no tienen controles fronterizos internos, el viaje hasta España les resulta sencillo.

prostibulo infantil mi vagina A la espalda cargaba una pequeña mochila. Pero el mundo la espera para ser cambiado y hay mujeres que necesitan creer en ese cambio. Cualquiera sea la forma en que son reclutadas y transportadas, a cierta altura se niega a la mayoría de las mujeres y las niñas sus derechos a la libertad [29]a no ser sometidas a la esclavitud o a una servidumbre involuntaria [30]a vivir libres de tratos crueles e inhumanos [31]a vivir libres de la violencia [32]y a la salud [33]. Prostitution, Trafficking and the Global Sex Industry. Cuando la afluencia de esclavas germanas de largas cabelleras rubias excitaba la curiosidad de los prostitutas en leganes prostitutas folllando en la calle, se extendió la costumbre de distinguir a experiencias prostitutas prostitutas callejeras leon meretrices por el color de su pelo, prostibulo infantil mi vagina obligadas por ley a lucir pelucas rubias para diferenciarse.